¿Que es el Ejercito de Salvacion?
Salvar
Esa fue la orden que William Booth dio a su gente: Entrar en los antros del vicio y rescatar a la gente de la perdición. Como principio social eligieron el conseguir trabajo para cada hombre. Al hombre caído, colocarlo en un medio adecuado, ayudarle a conquistar de nuevo su lugar en la sociedad por medio de un trabajo honesto y digno.
Hay que realizar esta labor sin tener para nada en cuenta el pasado de cada individuo. “Cuando un caballo cae en la calle, solía decir Booth, todo el mundo va ayudar a levantarlo sin preguntar quién fue el culpable de la caída. Cuanto más nuestro Ejército ayudará a levantar a la gente sin preguntar cuál es su religión o color de su piel”.
La Acción social es el campo preferido para su apostolado: reclusos, menesterosos, alcohólicos, enfermos de todas las clases, prostitutas, niños abandonados, madres solteras. Su sistema de evangelización es amplio y generoso, a tono con su espíritu de abierto ecumenismo. No hacen labor de captación o proselitismo de mala ley pretendiendo robar adeptos a otras confesiones, sino evangelizar al que no practica ninguna, aunque en alguna se halle inscrito.
El apostolado del Ejército de Salvación se dirige a toda persona necesitada física y espiritualmente. Entendemos por personas espiritualmente necesitadas a aquéllas que han perdido su fe, que están desengañadas de toda religión y han abandonado toda práctica religiosa. Estas personas necesitan una mano amiga que las comprenda y les ayude a encontrar a Cristo.
¿El Ejército de Salvación es una iglesia o una sociedad filantrópica?
Teniendo en cuenta que el Ejército de Salvación tiene actualmente más 9.000 instituciones sociales alrededor del mundo, creemos que es prudente una información precisa, respondiendo a la pregunta de miles de personas. ¿Qué es el Ejército de Salvación? ¿Una iglesia, o una organización filantrópica? ¿Es una secta protestante? ¿Es una organización católica?
Respondemos: Confesionalmente, es una institución cristiana, sin pretender ser una iglesia más, sino una parte constituyente de la Iglesia de Cristo. Somos confesionalmente cristianos por creer y enseñar las doctrinas contenidas en las Santas Escrituras y aceptadas por las grandes confesiones del cristianismo. Creemos que todos los sinceros cristianos pertenecen a la Iglesia de Cristo, y entendemos por sinceros cristianos aquéllos que declaran haber sido convertidos, nacidos de nuevo y que viven en armonía con la enseñanza Bíblica. Entendemos por nacidos de nuevo, o convertidos, todos aquellos que declaran haber tenido esta experiencia mediante el poder del Espíritu Santo que cambió sus vidas. Creemos que todos los hombres pueden hacer esta experiencia de salvación, dentro de sus propias confesiones cristianas, o iglesias a las cuales pertenecen; y esta creencia nos lleva a englobar a todos los hijos de Dios en el mismo amor sin ninguna marginación, y no tenemos en cuenta, ni valoramos el nombre de la Iglesia a la cual se pertenece, sino la persona como hermano en Cristo. Creemos que dentro de todas las llamadas iglesias, hay cristianos, y que no todos los que pretenden pertenecer a la Iglesia, son en verdad de la Iglesia de Cristo.
Somos pues una parte de la Iglesia de Cristo, como miembros de Su cuerpo, y hermanos de todos aquéllos que pertenecen al Señor, sea cual sea su Iglesia. En cada hombre vemos a Jesús y por eso deseamos servirle.
Legalmente el Ejército de Salvación en España se encuentra registrado en el Ministerio de Justicia como “Iglesia Evangélica Ejército de Salvación” bajo el número 2840-SE/A con domicilio social en la Calle Hermosilla 126, Madrid.
Rasgos originales del Ejército de Salvación
Desde el punto de vista interno quizá una de las cosas más diferenciales del Ejército de Salvación es haber sido el pionero en proclamar la igualdad de la mujer. La mujer, dentro del Ejército de Salvación, desempeña los mismos cargos que el hombre, las mismas responsabilidades y deberes. Las amonestaciones declaradas por medio del Apóstol Pablo imponiendo silencio a la mujer, lo entendemos como disciplina y no como doctrina. Creemos que Cristo es el verdadero libertador de nuestras mujeres, conforme al pensamiento de San Pablo: “No hay hombre o mujer, todos somos uno en Cristo”.
La mujer ha desempeñado dignamente todos los cargos en el Ejército de Salvación. Con frecuencia más dignamente que el hombre. Dios ha bendecido ampliamente su ministerio, de tal manera que el general William Booth declaró antes de su partida para la gloria: “Mis mejores hombres son mujeres”.
